jueves, 2 de septiembre de 2010

:: Fiebre de Bicentenario :: Parte I ::

Precursores y Héroes del Bicentenario

Y no podía faltar, la "fiebre bicentenaria" también me alcanzó. La Secretaría de Educación Municipal quiere dar una imagen más fresca y juvenil de los heróicos hechos sucedidos antaño, cuando en 1810 el grito de "¡Libertad!" enardecieron a los neogranadinos. Para tal efecto, me llamaron para presentar a los patriotas de la época al estilo del género de héroes de historieta, reto que acepté encantado.

Después de semana y pico investigando, había seleccionado los temas: uno general sobre la Patria Boba y sus más destacados actores; y uno en el que se mostrara la sublevación comunera protagonizada en Casanare durante 1809 - 1810, que desembocó en la libertad de los Llanos del Casanare de la corona española y de las luchas fraticidas entre realistas, centralistas y federalistas.

Pero sucedió algo inesperado. La investigación dió como resultado también que viera a los ricos criollos patriotas como una banda de vanidosos intelectualoides que realmente luchaban por sus intereses de clase más que por el bienestar general. Admirable que se desprendan de su bienestar por luchar por lo que creían, pero el periodo turbio que caracteriza la transición de la corona española hasta nuestra independencia no cambió sustancialmente sino el origen del gobierno. Prueba de ello, tenemos el comentario desilusionado del General Simón Bolívar sobre los neogranadinos, señalando que ellos no se habían preocupado por incluír a negros, indígenas y mestizos en la revolución más que como meros peones, y que les faltaba "untarse de pueblo" como diríamos en estos días.

La Cacica de Timaná [La Gaitana]

Por otro lado, y gracias a nuestro sistema educativo de masas, el papel desempeñado por los precursores del pueblo es menos que desdeñado. Ahí salen nombres como la Cacica Tamaná, conocida despectivamente por lo españoles como La Gaitana, cuyo dolor por la bárbara muerte de su hijo en 1539 ejecutado por los españoles porque se negó a pagar tributo al invasor (la costumbre indicaba que el tributo se daba en trabajo vasallo) se trastocó en ansias de libertad y un valor resuelto, que puso en pie de guerra y resistencia en el s. XVI a la Federación Pijao, inspirando a futuro a hombres como el Cacica Kalarká; la labor de La Gaitana perdura hasta nuestros días en las naciones descendientes de Los Pijaos, y hoy por hoy los amerindios del sur del país siguen luchando por su dignidad y sus tierras. Y hoy por hoy, como ayer, siguen siendo acallados a punta de bala y bolillo.

Benkos Biohó... ¡Libre!

Allí está el valeroso Benkos Biohó, africano que en 1599 escapa a su destino de esclavo, se autoproclama Rey de Arcabuco, y erige el Palenque de Matuna, en los Montes de María, para aquellos esclavos africanos que desearan vivir en libertad; su ejemplo y empuje llevó a que los despectivamente llamados "negros cimarrones" (cimarrón se le dice a los animales domésticos que se vuelven salvaje) crearan más de 600 palenques en esa zona. A inicios del s. XVII logra el gran Biohó liberar la primera tierra americana del yugo del invasor, y pese a que firmó en 1605 un tratado de paz con el gobierno colonial en el sentido de que los españoles no intentarían tomar por las armas el Palenque (porque no pudieron) ni Biohós intentaría liberar más esclavos (porque no lo habían podido detener), y fue asesinado en la horca en 1621 (como siempre sucede en estas latitudes), su legado aún perdura con fuerza hasta el día de hoy: San Basilio de Palenque, pueblo que es parte del patrimonio inmaterial de la humanidad.

José Antonio Galán, el héroe comunero

¿Y qué decir del valiente mestizo pro indigenista, el gran Comunero Don José Antonio Galán, de quien su frase inmortal de batalla aún se escucha en Colombia:

¡Ni un paso atrás! ¡Siempre adelante! Y lo que fuere menester, ¡Sea!"
Y como todo héroe del pueblo, del común, fue traicionado por los burgueses que dizque encabezaban la revuelta comunera en 1781, a cambio de la excención de impuestos para la zona del Socorro. Pese a la muerte miserable que la traición obtuvo de Galán, su empuje prendió el fuego libertador durante las siguientes tres décadas, teniendo como cima el asentamiento en Los Llanos del Casanare de la revuelta comunera y la libertad de esa indómita provincia, luego utilizada como retaguardia de los ejércitos libertadores.

Manuela Beltrán, ejemplo femenino

Por último (y no por no mencionar a "La Pola", cuya labor de espionaje a favor de los revolucionarios criollos y contra el enemigo español permitió a los patriotas organizarse para organizar la campaña de la independencia en 1819), tenemos a Manuela Beltrán, mujer del Socorro, quien al romper y pisotear el Edicto Real mediante el cual se imponían las nuevas tributaciones, inspiró a la comunidad a alzarse para reclamar un trato justo y equitativo, lo cual desembocaría en la Insurrección Comunera. Los anales oficiales de la historia la registran como "la primera mujer en alzarse contra el régimen español", y olvidan a la gran Cacica Gaitana... y quién sabe a cuántos más.

Guerrero Guechá arrojando lanza de palma

Dejo por último a los más ignorados de los ignorados. A los honorables y temibles guerreros guechas (voz chibcha que significa chá: varón, y gué o güé: dí muerte; literalmente varón que dá la muerte), la tropa de élite de los muiscas. Seleccionados entre los hombres más fuertes y valerosos de los dominios del Zipa, señor del Norte del Imperio Chibcha. En su selección no entraban consideraciones de linaje ni de nobleza, así que cualquier chibcha podía destacarse y ser enrolado para llegar a ser un guechá; si estos descollaban por su valor, podían llegar a ser nombrados Cacicas y por tanto, entrar a la nobleza local. El guechá es sinónimo por tanto de valor, coraje y superación en una sociedad organizada rígidamente al estilo de los sistemas monárquicos absolutistas del oriente. A la bravura de estos tuvieron que sufrir los invasores a tal grado, que pauperizaron el significado del vocablo para que los derrotados y sometidos indígenas lo consideraran censurable; de este modo que ahora le digan a uno ¡Guache! ¡Indio! son sinónimos de persona torpe, grosera, vulgar, maleducada.

Simón Bolívar, El Libertador

Antonio Nariño, el visionario

Camilo Torres Tenorio, el Verbo de la Revolución



Francisco José de Caldas, el Sabio

Así que incluí a estos personajes que, en mi opinión, son más importantes que los relamidos que luego lucharon por la independencia. La diferencia entre unos y otros, es que los últimos provenían de familias ricas y acomodadas y por tanto, pudieron de cierta manera financiar el esfuerzo subersivo y bélico. Ahí puse a Simón Bolívar, Antonio Nariño (centralista), Camilo Torres (federalista), Francisco José de Caldas (federalista y científico neogranadino).

Francisco de Miranda, el Generalísimo, el Precursor

Y por supuesto, al frente de todos, al llamado Precursor por excelencia, al Generalísimo Francisco de Miranda, el responsable de imaginar a las Américas como un imperio que el mundo conocería como Colombia.


Fernando VII, el Rey Felón

Al fondo dejé al reaccionario y necio Fernando VII, sin el cual y gracias a su obstinación de intentar someter a las colonias americanas, no se hubiera logrado unir a todas las facciones bajo una sola bandera. Por ello está atrás, representa la represión colonial, borrada por el sol de la libertad... aunque cabe preguntarse, ¿cuál libertad? porque realmente las cosas no cambiaron sustancialmente después de la independencia, y podemos decir que estamos aún en ese proceso.

Sin embargo, en este post quiero rendir un tributo de admiración bicentenaria a los desconocidos que fueron los verdaderos precursores de nuestra independencia.

Nos parlamos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta ilustración la hiciste tu?

Altayre dijo...

Claro, las hice yo.
¿Te gustaron?
:D